·Oye mira, si que pasa, y lo que pasa eres tú·
Y cuanto más aceleras, más brillas.
Directa a la salida, huyendo de ti,
corriendo de tu veneno.
Correr para no ver como te acercas a él,
correr para no veros,
para no ver la conexión que tenéis.
Solo pienso en acelerar,
no mirarte a ti, ni a lo que llevas tatuado,
que me emboba.
Eres ruina.
Y a la vez te miro y siento esa intimidad.
No solo somos cuerpo, quizás creas que exagero, pero la realidad es que le doy importancia a las cosas que considero que te mueven el alma.
Y la intimidad,
es puro terremoto,
te cala sin que tú mismo lo sepas,
hasta el punto de removerte los miedos, los traumas e inseguridades más profundas.
Saca a relucir la vulnerabilidad que traes contigo,
y pasea de tu mano hasta que la intimidad se acabe.
Sabía que nada funcionaría contigo, eres un niño, y tienes las emociones congeladas,
me lo advertí a mí misma,
que no estabas hecho para vivirme.
Pero te juro que nos mirábamos y sentía esa intimidad, nuestra, para nosotros.
Te conocía de antes, de mis sueños.
Te sorprendería las veces que soñé con tu voz, con tocarte la carita y deslumbrarnos.
·Miss.Tina·
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