·Te juro que reservé palabras para ti, que no me encajaban con nadie más·
Estuve un tiempo perdida,
por ti,
por una versión que no existe de ti,
que inventé,
negué la realidad,
disfracé todo de ti,
imaginé por los dos,
lástima que no me fui antes, metafóricamente porque físicamente es imposible.
Cuando me di cuenta, era tarde
ni leías nada de lo que escribía.
Intenté sanarte,
que te quisieras.
Doy el 200 por ciento, doy y siento que pierdo contigo.
No das nada.
Desde el inicio da rabia,
me he adelantado contigo.
Tienes otro lenguaje del amor, dañar y ni pararte a ver el daño,
soy consciente de que no sabes en lo absoluto tener una relación sana,
que no estás acostumbrado a que alguien se preocupe genuinamente por ti.
Pero yo si.
Y aunque me hagas sentir de todo,
solo soy yo, a solas, idealizando aquel día que estuve a cero, y te quedaste conmigo,
regalando estabilidad, la seguridad que me faltó.
Lo demás todo fue cosa mía.
Porque tus miradas no son nada, a todos miras igual,
te puse en un pedestal.
Y aunque vengas a recordarme que recuerdas bromas nuestras, o que recuerdas algo que compré contigo, o aquel libro del que te hablé.
No es suficiente, solo me recuerdas a cobardía.
Hay noches en las que después de verte, te prometo que tomaría de nuevo de tu veneno.
Y me perdería, en el plan que tú elijas, me perdería.
Como alguien tan pequeño puede venir a intentar salvarme.
Todo se desarmó,
y las luces se encendieron,
y me topé de bruces con la realidad,
es mentira,
nunca viniste a salvar a nadie,
solo a hundir.
Que por mucho que trates de ocultar que hay una persona por la que no duermes y con la que gastas tu tiempo, ya sé lo que pasa, sé en qué andas inmerso, y esta vez no voy a salvarte.
No estás solo, por mucho que lo grites a los cuatro vientos, no estás solo, y yo me retiro de la catarsis que provocas.
Esperaré a que te hundas.
Pero te juro aquí a oscuras que tu dolor lo sentí.
Y sigo buscándote en el aire.
Deja de mirarme así, deja de jugar.
·Miss.Tina·